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jueves, 10 de noviembre de 2011

¿Qué le diría Lenin a Altamira?

No tan distintos.





A continuación se van a poder leer fragmentos de la obra de Lenin  "La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo". 
Cualquier similitud entre la crítica a la "izquierda infantil" que el ruso marca y el accionar del Partido Obrero bajo la conducción de Altamira, no es casualidad: es un error histórico que no es la primera vez que pasa.
 La indiferencia frente a la segunda vuelta por la Capital entre el reformismo de Filmus y el neoliberalismo de Macri expresado en el voto en blanco, el aislamiento popular en los festejos por el Bicentenario, la negación de la marcha con Blumberg, el desprecio a la construcción con alianzas, el extranjerismo mental y más. El precio de hablar un idioma distinto al que habla el pueblo.
  • "Tampoco pueden no parecernos ridículas, pueriles y absurdas las muy sabias, importantes y terriblemente revolucionarias disquisiciones de los comunistas de izquierda alemanes sobre este tema, a saber: que los comunistas no pueden ni deben militar en los sindicatos reaccionarios, que es lícito renunciar a semejante acción, que hay que salir de los sindicatos y organizar sin falta “uniones obreras” nuevecitas, completamente puras, inventadas por comunistas muy simpáticos (y en la mayoría de los casos, probablemente muy jóvenes)", Lenin.

  • "Aplazar la dictadura del proletariado hasta que no quedase ni un solo obrero de estrecho espíritu sindical, un solo obrero que tuviese prejuicios tradeunionistas y corporativos, sería un error todavía más profundo", Lenin.

  • "Tal es precisamente la necedad que cometen los comunistas alemanes “de izquierda”, los cuales deducen del carácter reaccionario y contrarevolucionario de los cabecillas de los sindicatos la conclusión de la necesidad de... salir de los sindicatos, de ¡¡renunciar a trabajar en los mimos!! Y de ¡¡crear nuevas formas de organización obrera inventadas por ellos!! Es ésta una estupidez tan imperdonable que equivale al mejor servicio prestado a la burguesía por los comunistas", Lenin.

  • "No actuar en el seno de los sindicatos reaccionarios, significa abandonar a las masas obreras insuficientemente desarrolladas o atrasadas, a la influencia de los líderes reaccionarios, de los agentes de la burguesía, de los obreros aristócratas u “obreros aburguesados” ", Lenin.

  • "Para saber ayudar a la “masa”, para adquirir su simpatía, su adhesión y su apoyo, no hay que temer las dificultades, las zancadillas, los insultos, los ataques, las persecuciones de los “jefes” y trabajar sin falta allí donde estén las masas. Hay que saber hacer toda clase de sacrificios, vencer los mayores obstáculos para entregarse a una propaganda y agitación sistemática, tenaz, perseverante, paciente, precisamente en las instituciones, sociedades, sindicatos, por reaccionarios que sean", Lenin.

  • "Porque toda la tarea de los comunistas consiste en saber convencer a los elementos atrasados, en saber trabajar entre ellos y no en aislarse de ellos mediante fantásticas consignas infantilmente “izquierdistas” ", Lenin.

  • "Hay que saber resistir todo esto, disponerse a todos los sacrificios, emplear incluso, en caso de necesidad, todas las estratagemas, todas las astucias, los procedimientos ilegales, silenciar y ocultar la verdad con objeto de penetrar en los sindicatos, permanecer en ellos y realizar allí, cueste lo que cueste, la labor comunista", Lenin.

  • "La actitud de un partido político ante sus errores es una de las pruebas más importantes y más fieles de la seriedad de ese partido", Lenin.

  • "Los “izquierdistas” de Alemania muestran que no son el partido de una clase, sino un grupo de intelectuales y un reducido número de obreros que imitan los peores rasgos de los intelectualoides", Lenin.

  • "¿Cómo se puede decir que el “parlamentarismo ha caducado políticamente” si millones y legiones de proletarios son todavía, no sólo partidos del parlamentarismo en general, sino hasta francamente “contrarevolucionarios”?", Lenin.

  • "Es evidente que los izquierdistas de Alemania han tomado su deseo, su ideal político por una realidad objetiva. Este es el más peligroso de los errores para los revolucionarios", Lenin.

  • "La lucha en la tribuna parlamentaria es obligatoria para el partido del proletariado revolucionario, precisamente para educar a los elementos atrasados de su clase, precisamente para despertar e ilustrar a la masa aldeana analfabeta, ignorante y embrutecida. (…) Tratar de “esquivar” esta dificultad, “saltando” por encima del arduo problema de utilizar los parlamentos reaccionarios para fines revolucionarios, es puro infantilismo", Lenin.

  • "No es posible que los izquierdistas alemanes ignoren que toda la historia del bolchevismo, antes y después de la Revolución de Octubre, está lenna de casos de maniobras, de acuerdos, de compromisos con otros partidos, ¡sin exceptuar partidos burgueses!", Lenin.

  • "Si no se produce un cambio en las opiniones de la mayoría de la clase obrera, la revolución es imposible, y ese cambio se consigue a través de la experiencia política de las masas, nunca de la propaganda sola", Lenin.

  • "Sólo cuando las “capas bajas” no quieren lo viejo y las “capas altas” no pueden sostenerlo al modo antiguo, sólo entonces puede triunfar la Revolución. La Revolución es imposible sin una crisis nacional general (que afecte a explotadores y explotados). (…) Es preciso que las clases gobernantes atraviesen una crisis gubernamental que arrastre a la política hasta a las masas más atrasadas, que reduzca a la impotencia al gobierno y haga posible su derrumbamiento por los revolucionarios", Lenin.

  • "Si somos el partido de la clase revolucionaria, y no un grupo revolucionario, si queremos arrastrar a las masas debemos primero ayudar a Henderson o a Snowden a vencer a Lloyd George y Churchill", Lenin. (Quien prologa la edición del libro en cuestión, Daniel de Santis, ex militante del PRT-ERP, establece una analogía entre Churchill y Videla, Lloyd George y Menem y Henderson y Kirchner). 

  • "Es indudable que comete un error el que deduce la táctica del proletariado revolucionario de principios como: “el Partido Comunista debe conservar para su doctrina e inmaculada su independencia frente al reformismo, su misión es ir adelante sin detenerse ni desviarse de su camino, avanzar en línea recta hacia la Revolución Comunista", Lenin.



miércoles, 8 de junio de 2011

Diferencias culturales entre el pueblo y la izquierda

El pueblo es de izquierda. Bah, pueblo hay uno sólo. Siempre es el mismo y, por decir, no tiene ideología. Lo que resulta es que determinados sectores minoritarios -que son poquitos y, muchas veces, de izquierda- que se autoproclaman "populares" -que viene de pueblo, que son muchos- buscan ser la representación de ese pueblo, deviniendo en la parte que se identifica con el todo, sin que este todo se identifique con la parte; o más bien, buscan que el pueblo se identifique con ellos al cantar que son populares. Nosotros somos el pueblo. Nosotros somos su expresión porque representamos sus intereses. No, no son el pueblo. Son una parte, un sector minoritario, tal vez, muy minotitario del pueblo. Un sector con el cual el pueblo, la mayoría, no se identifica en lo más minimo por más conveniente que esta parte del todo suene. No representan sus intereses, porque los intereses del pueblo son aquellos que el pueblo dice que son sus intereses, y bien, no otros, por más beneficiosos que estos resultasen al modesto entender de uno para este todo. Y no hay peor escollo para la construcción política que negar este punto. No hay peor escollo por la cuestión de que el pueblo verá a estos tipos como sectarios -sectarios como integrantes de un sector- como delirantes, como un grupo de gente con la cual no se identifica para nada. Si se identificaría, la votaría. Porque esos son los representantes del pueblo: sus gobernantes. Cuando los gobernantes no son el espejo del pueblo, son épocas de crisis, seguramente, de circunstancias empapadas de violencia. Por otro lado, a quien diga que las elecciones están arregladas, que los gobernantes no representan a su pueblo cuando estos son los que lo votan, que por más que votemos está todo fijado de antemano, que pida datos sobre la el dinero gastado en pauta, el dinero gastado en propaganda, el dinero gastado en consultoras, el dinero gastado en encuestas y el dinero derivado al marketing político. Ahí tiene una buena razón para negar su escepticismo. No se invierte sin sentido, sin intenciones. No se gasta sin motivos, se invierte en función de ganar votos, de representar gente, de lograr identificación del pueblo con el partido inversor. Tal vez por otras cosas, pero, por sobre toda posible interpretación, para ganar tu voto.

Algunos apuntes a la militancia izquierdista, sea de la izquierda oficial o de la izquierda no oficial, en pos de afinar su construcción política...

El pueblo no escucha Silvio Rodriguez.

El pueblo escucha cumbia.

El pueblo sabe quién es Hernán Caire.

El pueblo no sabe quién es Manu Chao.

El pueblo no va al teatro.

Si va al teatro, el pueblo, es para escuchar hablar algún candidato del PJ.

El pueblo va a la cancha.

El pueblo se vuelve loco cuando escucha un bombo, una trompeta y un redoblante.

El pueblo odia a los hippies que hacen fogón y acaparan minitas, en vez de hacer bailongo y compartirlas en medio de un improvisado baile.

El pueblo mira todos los días a Tinelli.

El pueblo se caga de risa con Tinelli.

El pueblo idolatra a Tinelli.

El pueblo está enamorado de Tinelli.

El pueblo no simpatiza con los intelectuales, le caen soberbios.

El pueblo no lee a Galeano.

El pueblo no lee mucho.

El pueblo no leyó, no lee ni nunca leerá "El Capital".

El pueblo sólo lee para rendir parciales.

El pueblo rinde parciales para recibirse.

El pueblo estudia para trabajar.

El pueblo trabaja para hacer guita, la más que pueda.

Al pueblo, si la tiene, le importa un carajo el que duerme en la calle.

El pueblo no se mete en política para no joder a nadie.

El pueblo siempre le echa la culpa de todo lo malo en la sociedad a sus representantes.

El pueblo es solidario. Cada tanto dona algo porque Tinelli conduce ese programa.

El pueblo no se mete en política para ser "solidario". Porque eso es una mentira. Mentira de políticos. Políticos que lo estafan porque son todos iguales.


Por último, un modesto ejercicio práctico para que las organizaciones no populares reflexionen sobre su modesta manera de entender la realidad:

1) Si en una vereda hay 10 personas -las 10 miran Tinelli-, y en la otra hay 2 personas -las 2 escuchan Manu Chao-...

Pregunta: ¿Qué vereda es más popular? ¿La que tiene 10 o la que tiene 2 personas?




La realidad es ésta. De acá a lo que quieras que sea, te invitó a militar. Te invito a militar para transformar, para cambiar, para modificar lo que no te gusta. Pero siempre con la condición de tener la conciencia firme de saber a quién aspirás a representar, de saber sobre sus intereses, de conocer sus necesidades, sus inquietudes y sus sugerencias, y, por sobre todas las cosas, de no pensarte la vanguardia de una verdad que por necios ellos todavía no conocieron. Porque eso es ser soberbio, y al pueblo, el hecho de que te pienses superior a él por ser el dueño de la verdad, no le gusta.


Sumate.